martes, 20 de agosto de 2013

Periodismo es subjetivismo compartido

En las diferentes lecturas se nos muestra algunas de las formas de hacer periodismo más humano y que refleja al periodista, creo que es lo más importante que se puede rescatar de ellas.

Hay periodistas que adoctrinan el periodismo “objetivo” y aconsejan ocultar opiniones e interpretaciones, etc. Si un periodista solo se dedicara a ser lo más objetivo, creo que se convertiría en esclavo de datos y hechos, que se presentan como objetivos y en realidad no lo son.

El periodismo informativo está plagado de la subjetividad, desde las fuentes que se escogieron y los datos que se jerarquizaron como más importantes. Que se refleje el periodista en su trabajo no está mal, después de todo para eso se prepara profesionalmente. Por eso no estoy de acuerdo con todos aquellos que se creen poseedores de la objetividad, son los peores periodistas, ya que se sosiegan y solo aceptan los que ellos creen que es noticia.

Por eso algunos de los géneros que se presentan en las lecturas, de alguna forma rompen con la dictadura de los datos. Reflejar los sentimientos y posiciones en un trabajo periodístico no es incorrecto, después de todo se ha hecho a lo largo de la historia del periodismo. Con la narrativa se puede contar una historia de una forma más dinámica y entretenida, se puede enganchar mejor al público y ellos podrán sentir que han vivido la historia.

Como se mencionó en un curso de periodismo “trabajamos con la gente y para la gente”, no necesariamente debemos ser periodistas esclavos de los datos y los hechos, que en muchos casos están plagados de la subjetividad de terceros y  siguen otros intereses. 


Termino mi reflexión invitándolos a que experimenten en el periodismo, los géneros presentados en las lecturas pueden ser una guía muy útil, pero también hay que dejar espacio a la creatividad e innovar no es un tabú que deba existir en el periodismo. 

lunes, 24 de junio de 2013

La Carpio lucha por mayor seguridad


Josué Ruíz

  • Hay un policía por cada 3807 habitantes en La Carpio



Los vecinos y dirigentes de La Carpio creen  que los programas sociales son la mejor forma de combatir la inseguridad en la comunidad, pero exigen una cobertura y acción policial decente. Mientras el Ministerio de Seguridad y la Fuerza Pública apuestan  a programas preventivos como solución a la delincuencia.

Alicia Avilés fue educadora por varios años y hoy funge como la dirigente comunal encargada de la seguridad de La Carpio. Ella cree que mucha de la inseguridad en la comunidad es causada por las ventas de drogas. Pero explicó que “(la idea) es ir erradicando con proyectos sociales, deportes, bailes, artesanías”.

El Consejo Comunal de Desarrollo de La Carpio (CODECA) junto con la colaboración de vecinos y personas externas han creado programas de música, gimnasio para jóvenes, grupos de artesanía y han ayudado a adictos a reintegrarse a la sociedad.

Si bien se realizan esfuerzos para resolver la inseguridad de una manera integral, los vecinos reclaman una mejor cobertura policial.  La Carpio tiene 19.035 habitantes, según el censo del 2011. Para esa población hay cinco policías fijos, que equivale a un policía para 3807 personas.

La delegación de la Uruca es la encargada de la seguridad en La Carpio. Roy Chavarría, jefe de la delegación, explicó que ellos trabajan con lo que tienen y que para el sector que cubre la delegación hay 109 policías, pero el problema es que en la zona hay muchas embajadas que deben cubrir.

“Se ha querido satanizar La Carpio, León XIII, Los Cuadros, Los Guido, como barriadas donde hay mucha delincuencia”, expresó Raúl Rivera, comisionado de policía para la región de San José.

Pero un avance es que la delincuencia se ha reducido en esa comunidad, de cinco asaltos por día en 2012 a entre dos y tres por semana en el presente año. Los asesinatos pasaron de tres por semana, en años anteriores, a uno cada mes y medio, según la delegación policial de la Uruca.

El trabajo en conjunto entre el Ministerio de Justicia y Paz, Ministerio de Seguridad y otras organizaciones en los programas preventivos son una de las principales causas de la disminución de los índices delictivos en La Carpio, según el comisionado Rivera.

Pero falta mucho por hacer en prevención en La Carpio. “ Faltan programas específicos, que jóvenes, hombres y mujeres en riesgo se mantengan ocupados y haciendo algo de productividad”, expresó Alba Luz Álvarez, una de las primeras dirigentes de La Carpio.